Chrysis ignita se puede encontrar en Gran Bretaña e Irlanda, en Europa continental y, a través de Rusia, hasta China y Japón en el borde oriental del Paleártico. Sus hábitats se superponen con los de sus huéspedes, por lo que se puede encontrar cerca de muros, canteras, caras de acantilados desnudos y alrededor de madera muerta en lugares soleados. Dado que los crisídidos son avispas solitarias cuyas vidas están vinculadas y dependen de sus huéspedes,
viven en microhábitats estrictos. Estos microhábitats pueden categorizarse además como lugares de descanso y de actividad parasitaria. Los entornos en los que se encuentran facilitan su identificación y a menudo se caracterizan por flores, suelo árido y arenoso, madera vieja expuesta a la luz solar, guijarros y plantas infestadas de pulgones.