
Larva y pupa
Las larvas pueden ser acuáticas o terrestres. Pueden alimentarse de desechos, hongos o ser depredadoras. La larva es del tipo ápodo de forma cilíndrica fusiforme, deprimida dorso ventralmente y con segmentación visible. El tamaño de la larva madura varía según la especie hasta 3 cm. La cabeza es mucho más angosta que el tórax y parcialmente hundida en él. El tegumento está fuertemente esclerotizado, la cutícula contiene inclusiones de carbonato de calcio con cristales hexagonales que forman una micro escultura característica. En las especies acuáticas el último segmento abdominal es fino y más o menos alargado, formando un tubo respiratorio que termina en un penacho de setas hidrofóbicas. Es usado para extraer aire de la superficie mientras la larva permanece sumergida.
La pupa se desarrolla dentro de la exuvia del último estadio larval, un rasgo común de todas las Stratiomyomorpha. Este es un caso de evolución convergente con las Cyclorrhapha, las cuales forman un verdadero pupario.



